Augusto Vásquez es un deportista peruano de físicoculturismo en silla de ruedas, que a pesar de las dificultades que le dio la vida nunca se rindió, un ejemplo a seguir.
Para Augusto la vida no ha sido, siempre, todo un gusto; si no una lucha constante contra los prejuicios, dificultades y todo tipo adversidad. Sin embargo no existen fronteras ni barreras cuando este hombre de 50 años se decide a buscar la gloria.
Augusto Vásquez o “Pacho” como le dicen sus amigos, es un fisicoculturista peruano con una peculiaridad: se moviliza en silla de ruedas. Muy por el contrario de desanimarse, este deportista de toda la vida, no se amilana y vence cada día las limitaciones con las cuales le toco vivir. A pesar de que a los dos años de edad le dio Poliomielitis con lo cual le produjo la paralización de las piernas teniendo que vivir por el resto de su vida con esta secuela, siempre estuvo muy apegado al deporte, demostrando que no hay imposibles y que todo se puede cuando hay dedicación y perseverancia.
Sangre de deportista
Desde pequeño la adversidad comenzaba a ensañarse con Pacho, quien gracias a su padre y pese a su discapacidad comenzó a practicar la natación, disciplina deportiva que con el transcurso de los años lo llevó a competir en distintos concursos. Es así que logró ganar más de 80 medallas de las cuales más de la mitad son de oro, sin embargo a pesar de que le iba bien, para Pacho no existe el límite, por eso decidió ir en busca de cosas más grandes pues uno de sus sueños era ser campeón mundial. Por ello, sus entrenadores de natación le dijeron que tenía que ejercitar más los brazos, con lo cual ingreso al gimnasio para fortalecerlos, sin saber que desde ese momento comenzaría a despertad en él su afición por las pesas.
Fue así que hace 11 años ingreso al gimnasio, y conoció a Aldo Lezcano, alguien que lo ayudo en esta nueva aventura del fisicoculturismo. Aldo, desde que lo conoció, y al ver la dedicación que le ponía Augusto Vásquez en cada ejercicio, lo invito a entrenar en su gimnasio “Aldo's Gym”. Sobre aquel episodio Pacho nos cuenta: “fue importante para mí el apoyo de la gente del gimnasio, siempre me hicieron sentir como una familia y eso es algo que nunca olvidaré”.
Ya habiendo dejado de lado la natación, tras su enamoramiento con los fierros y pesas, ese mismo año lo invitan para que asista al evento de la copa Aldo de físicoculturismo para que así pueda ver de cerca como es este deporte. Lo primero que sintió fue la tremenda emoción que se vive en esta disciplina, la gente alentando, las buenas vibras y la fuerza, comenzaron a cautivar a Pacho. Al año siguiente se realiza la misma copa pero esta vez se abre una nueva modalidad en silla de ruedas, con lo cual Pacho pudo participar, logrando tener una experiencia gratificante, al comienzo estuvo nervioso pero luego cuando bajo del escenario vio a la gente que lo apoyaba y le decía que les había dado una lección de vida, se sintió más seguro de seguir esta carrera, porque quiere demostrar que no hay imposibles en el mundo. Esto fue determinando para que decidiera seguir definitivamente el físicoculturismo.
Superó obstáculosPero no todo fue tan sencillo en la vida de este deportista, para los que alguna vez tuvimos la desgracia de perder a un ser querido, debe saber lo que se siente tal imposición, la vida se nos cae encima y pensamos que nada nunca será igual. Pacho Vásquez sabe mejor que nadie esto, pues perdió a su esposa hace 14 años por consecuencia de una penosa enfermedad. Al comentarnos eso, vienen también a su mente su hermano que dejó de existir por un paro cardiaco a los 19 años y a su hermana que se encuentra cuadrapléjica y está al igual que él en una silla de ruedas. Menciona esto con una gran fortaleza mental, como si la vida no hubiera sido más que un acertijo de pruebas contra él y al ver tal convicción en sus palabras, me es inevitable preguntarle si alguna vez sintió que la vida era injusta. Asienta la mirada, respira profundo y se sincera “he tenido mis momentos difíciles, donde me he preguntado ¿porque me tocó vivir así?, ¿porque tuvo que morir mi esposa?, mejor me hubiera muerto yo y ella hubiera criado a nuestros hijos. Pero cuando llegan esos pensamientos a mi cabeza trato de expulsarlos porque me va ha llevar a un hueco oscuro, y no voy a poder levantarme, entonces cuando vienen esos pensamientos yo digo no, no voy a deprimirme. La decisión es mía y siempre salgo adelante”
La preparación de un deportista de físicoculturismo no es nada sencillo, ya que cuesta dinero y necesitas mucha dedicación, en la alimentación, suplementos, rutina de entrenamientos, etc. Además el transporte público e inclusive realizar los mismos entrenamientos es una adversidad más para él, ya que necesita que alguien le ayude a realizar esas actividades.
Augusto Vásquez Iparraguirre, muchos quisieran tener el coraje que tú tienes para no darte por vencido nunca, y aunque como lo dijiste no te consideras un ejemplo, lo que si eres es un guerrero, un guerrero que esta luchando en su batalla y que le dice al resto vamos hay que seguir, no nos rindamos.
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